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domingo, 5 de febrero de 2012

Mónaco se quitó la espina antes de viajar a Alemania

VIÑA DEL MAR (Especial).- Hace mucho tiempo que Juan Mónaco maldecía, que se replanteaba distintas situaciones deportivas y psicológicas, que fruncía el seño sin poder comprender por qué el éxito no golpeaba la puerta de su carrera. Sucede que después de un 2007 magnífico en el que logró tres títulos (Buenos Aires, Poertschach y Kitzbühel), el tandilense nunca más volvió a celebrar; es más, a partir de allí cayó en siete finales consecutivas. Por ello el desahogo de ayer, sobre el polvo de ladrillo del ATP 250 de Viña del Mar, tras derrotar en la final a su compatriota Carlos Berlocq por 6-3, 6-7 (1) y 6-1, en 2 horas y 46 minutos. De esta manera, Pico Mónaco viajará hoy a Alemania para incorporarse al equipo de Copa Davis con la mejor motivación.

"Realmente me sentí muy bien durante toda la semana y me voy de Chile muy feliz, porque siento que crecí, que jugué un muy buen tenis y además porque la gente me brindó todo su apoyo, lo que no es tan fácil de lograr fuera de casa. La final fue durísima, porque Charly es un gran jugador, que lucha todas las pelotas. En algún momento me cansé, pero pude tranquilizarme, respirar bien y enfocarme", expresó el hincha de Estudiantes de La Plata, que era el primer favorito en el torneo que repartió 398.250 dólares en premios.

Mónaco, que comenzó a trabajar desde enero con el entrenador Gustavo Marcaccio, ayer marcó la tendencia del partido al quebrar el servicio de Berlocq (quien disputó su primera final de ATP, tras eliminar en las semifinales a Juan Ignacio Chela) en el cuarto game y luego mantener su propio saque a lo largo del set, ganando el 70 por ciento de los puntos con su servicio. En el segundo set, Berlocq comenzó a arriesgar más y se fortaleció, pese a que Mónaco seguía firme. En el tie break, el jugador nacido en Chascomús demostró coraje y ganó puntos con tiros cruzados e, incluso, en la red, mientras que Mónaco se mostró inseguro. Pero cuando parecía que en el set final Pico podía caerse anímicamente, el tandilense se concentró nuevamente y en el cuarto game le quebró el saque a su rival, lo que terminó siendo un golpe fundamental. Berlocq, con evidente cansancio, poco a poco, fue cayendo en la telaraña tejida por Mónaco, que festejó en el certamen chileno tras haber perdido en las definiciones de 2008 (ante el local Fernando González) y 2010 (con el brasileño Thomaz Bellucci).

"Entregué todo lo que pude, pero Pico buscó este torneo toda la semana y es un justo campeón. Pero así y todo estoy muy feliz, disfruté muchísimo jugar este torneo y quiero dedicarle el triunfo... eh perdón, la semana... es que perdí, pero lo tomo como un triunfo, a mi mujer y a mi hija, mi compañía", se emocionó Berlocq, que hace pocos días cumplió 29 años y alcanzó el puesto 55 del ranking, hasta aquí el mejor de su carrera.

De esta manera, Mónaco, de 27 años, se adjudicó el cuarto trofeo de su carrera (todos sobre polvo de ladrillo y al aire libre) y se marchó del balneario chileno con 250 puntos para el ranking de la ATP y la cifra de 71.900 dólares. En tanto, Berlocq (anoche jugaba la final de dobles junto con el español Pablo Andújar frente al portugués Federico Gil y el español Daniel Gimeno-Traver) no se fue con las manos vacías, ya que sumó 150 unidades para el escalafón mundial y 37.860 dólares en ganancias. El último título en single de un argentino había sido el año pasado, de Juan Martín del Potro, en el ATP 250 de Estoril.

La última final criolla fue en 2008
El éxito 3-6, 7-6 y 6-4 de Nalbandian ante Acasuso en el ATP de Buenos Aires 2008 era la última final entre argentinos.

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